jueves, 24 de marzo de 2011

Historias de la vida en el campo: El pequeño gazapo



En el campo, pasan historias tan curiosas como la que ha sucedido esta semana en Cerro Caña.
Ayer, llegó mi padre. Al verlo, mi mastina Xena salió corriendo a su encuentro saltando sin cesar y corriendo hasta el huerto. No dejaba a mi padre, todo el rato alrededor de él como indicando que pasaba algo. Mi padre, la siguió hasta el huerto. Allí olfateaba algo en el suelo ¿que sería? . Pues nada más y nada menos que un pequeño gazapo (cría de conejo). Creemos que lo ha sacado de alguna madriguera y lo ha traído hasta aquí porque tenía algo de baba encima. Es tan pequeño que tiene los ojos medio cerrados aún, hoy los ha abierto un poco. Y lo curioso es que una perra tan grande ha podido coger en la boca un conejito tan pequeño y frágil sin hacerle ningún daño y traerlo hasta nosotros.
La naturaleza es sorprendente. Así que hemos adoptado al pequeño e intentamos que sobreviva. Le he comprado leche para gatos que hay que mezclar con un poquito de nata y le damos con una jeringa cada dos horas. Hay que armarse de paciencia y esperar que la pequeña criatura salga adelante porque no es tan fácil. Pero desde luego, lo intentaremos porque en medio del campo, la suerte de este pequeño solo tendría un mal destino.
Es un macho y le hemos llamado "Tambor".