jueves, 17 de enero de 2013

Días de sol en Invierno


Una de las mayores recompensas después de días de lluvia y frío, es cuando el sol nos brinda unas horas de tregua. Salir al campo a respirar profundamente, mirar apaciblemente el horizonte, disfrutar del silencio, son algunas de las cosas que podemos hacer en un día así. 


 Si tienes la suerte de vivir en el campo o cerca de él. Sabrás de lo que te hablo.


Hoy, jueves día 17 de Enero es uno de esos días de invierno en los que amanece con frío y nublado, luego a mediodía se ha despejado y el sol nos ha acariciado. Pero por la tarde, de nuevo aparecen las nubes y un poquito de lluvia.



Aprovechando el cielo despejado, di un paseo por Cerro Caña. Es un gusto mirar el horizonte limpio y claro después de unos días de trabajo y sin salir a estirar las piernas. 
Al pasar cerca de Platón y Pocahontas, enseguida vienen a saludarme, ellos también están contentos.



Creo que Pocahontas viene buscando si llevo algo en los bolsillos.


Por supuesto, para vosotros siempre alguna cosita que se que os gusta mucho. ¡Algo más que hierba para el cuerpo de estos hermosos animales!


Xena también me acompaña en este día y como siempre, dispuesta a jugar conmigo. 


Alguna de las plantas que me encuentro en el camino. Este es el mirto, con un bonito color de invierno. Es un arbusto perenne , tiene como fruto unas bayas comestibles.
En la Grecia Clásica, el mirto o arrayán, estaba asociado a la diosa Afrodita y simbolizaba tanto la fecundidad como la fidelidad.
Tiene un olor muy agradable. De las flores y sus hojas se extrae una esencia que se utiliza en perfumería. La corteza y la raíz son ricas en taninos y los frutos se pueden emplear como condimento. Se elabora con la baya de esta planta un licor de mirto.