jueves, 18 de noviembre de 2010

Nos llaman Neorrurales

   
Hace unos días hablando con Manuel (un amigo y propietario de un negocio de turismo rural en Cazorla), bromeamos sobre el nombre que nos podía identificar en el mundo rural al que ahora pertenecemos. Entre nosotros  nos bautizamos como los "piru" ya que somos una mezcla explosiva como la de los coctel. Una nota de humor para introducir la historia de muchas personas que se arriesgan a dar un gran cambio en su vida.
   En estos últimos años está incrementando el número de personas que deciden dejar la ciudad para vivir en el mundo rural. Yo, me encuentro entre ellas. Nací en Madrid y he vivido también en Córdoba. Hace unos años, me trasladé a Posadilla, una aldea de Fuente Obejuna, en Córdoba. Durante estos años he conocido otras personas con historias similares por toda la geografía española. 
 Algunos hemos creado una empresa, en bastantes casos relacionada con el turismo rural, otros con la agricultura y oficios artesanos,  por ejemplo. Y también hay un gran número de personas que pueden trabajar gracias a las nuevas tecnologías de internet, ya que su trabajo lo pueden realizar en cualquier parte a través de este medio.

    La vida es muy distinta en la ciudad que en el medio rural. El tiempo se percibe de manera diferente, sin prisas, sin ruidos estridentes, sin atascos de tráfico, sin grandes colas, sin aglomeraciones, sin contaminación, sin grandes edificios... El tiempo se mueve a otro ritmo, percibes el amanecer y el atardecer, las estrellas en el firmamento, el canto de los pájaros, el aire puro al respirar, el sonido de la lluvia, la hierba bajo tus zapatos, el olor de las flores en primavera y sobre todo el silencio, algo con lo que no estamos acostumbrados a convivir. Esta diferencia en el modo de vida nos lleva al principio  a pasar por un proceso de adaptación, muchos conseguimos tal mimetización con nuestro nuevo medio que al cabo de unos años nos sentimos como si siempre hubiésemos formado parte de esta forma de vivir.
 En medio de todo esto, buscamos conceptos para sentirnos identificados. Nos ponemos etiquetas, urbanitas, rurales... Y claro, surge prensa escrita sobre el tema. En otros momentos han surgido movimientos de este tipo, gente que migra desde las zonas urbanas a las rurales buscando entornos tranquilos, bellos paisajes, libres de contaminación y con más calidad de vida. A este fenómeno se le denomina Neorruralismo. También he leído términos como "nuevos pobladores". Uno u otro da igual, yo personalmente me quedo con el humorístico, "los piru". Lo importante es que los seres humanos somos capaces  de decidir el medio y la manera en el que queremos vivir, que somos capaces de soñar y hacer realidad nuestros sueños, que somos capaces de aprender y generar miles de experiencias. Es evidente que no debe haber lucha entre lo urbano y lo rural, no hay un uno sin el otro. Y nosotros, los humanos, somos capaces de adaptarnos y amar a los dos medios, porque sea el que sea en el que nos encontremos, sólo hay una cosa cierta y es que ese es nuestro hogar.
   Un saludo a todos los neorrurales.

3 comentarios:

  1. Me uno a Olivent en ese saludo. Luisa

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  2. Otro "Piru" te saluda muy bonito y nos identificas,tal como somos yo solo le añaderia un pequeño detalle nos convertimos en Neo-rurales o Pirus pero también,pertenecemos a un gran movimiento que hay que se llama Slow,bss y muy bonito

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