martes, 20 de abril de 2010

El Diario de una Mujer Rural en antena: 16 de Abril




Aquí os dejo unas notas sobre este tema que gustosamente nos ha preparado  Rafael Pulido Jurado. Gracias Rafael por tu interesante aportación. También recordar que en el Museo de Costumbres Populares de Posadilla (Aldea de Fuente Obejuna) podéis ver un auténtico chozo en una de sus múltiples salas de exposición.

SOBRE LAS CHOZAS DE LA COMARCA
DEL ALTO GUADIATO (CÓRDOBA).

Rafael Pulido Jurado.

Existieron en esta comarca de Sierra Morena, multitud de asentamientos de población, tanto en hábitat disperso como agrupado, en unas formas de primitiva arquitectura, que podríamos denominar “chozas”. Según diversas fuentes, aparecen buen número de topónimos relacionados directamente con la existencia en un pasado cercano, de estas construcciones. De hecho, existen muchas localizaciones desde el final del XIX, que nos dan una idea cuantitativa de este fenómeno agroganadero, que perduró hasta la década de los 70 del siglo XX. Constituyen un patrimonio etnográfico de gran valor, representando un testimonio de las duras condiciones de vida de nuestros padres y abuelos, de su íntima relación con el medio, así como del uso sostenible de la dehesa.

Eran construcciones realizadas principalmente en planta circular, en tres variantes tipológicas. Unas, hechas en “piedra seca” tomada con barro y en sistemas de falsa o real bóveda; otras enteramente con entramados de maderas sobre los que se cosían forros de diversas plantas (bálagos de centeno, juncos, retamas, etc.); y finalmente, otras mixtas a base de zócalos de piedra y cubierta vegetal cónica.


Fuente Obejuna. Este municipio disponía en 1887 de un total de 355 albergues tipo chozas, bien diseminadas o en sus diversas aldeas, donde se alternaban también con casas tejadas. Son significativos los topónimos que encontramos repartidos por su extenso término: Chozas del Castillo, Choza de Ganaderos y Choza Torruca en Argallón; Chozo Adelfas, Chozo Molinillo Bajo y Chozo Segoviana Alta en Piconcillo; Chozo Huerta de la Rabiza y Chozo Casa de la Dehesa en La Coronada; Choza Aranda y Chozones en Ojuelos Bajos; Chozuelo, Chozo Regado, Choza Alta, Chozo Redondo, etc.


Peñarroya-Pueblonuevo. Su conformación municipal es reciente, ya que perteneció a Belméz al menos hasta el siglo XIX. A éste, correspondían las aldeas de El Hoyo, Doña Rama, Peñarroya y Pueblonuevo, hasta la fusión de los dos núcleos, hoy conocidos como Peñarroya-Pueblonuevo en 1927. De hecho, en 1887 la aldea de Peñarroya tenía entre sus casas tejadas, 9 chozas, y la de Pueblonuevo 68, en el llamado Cerro de los Chozos. Igualmente se citan topónimos y localizaciones de algunas construcciones como; la Choza del Tío Nicasio en Hoya Quemá, Chozo Redondo en Prado Caballo y Chozo Blanco.

Belméz. En 1887 se dan 112 albergues en su término (incluido el de Peñarroya-Pueblonuevo). Algunos topónimos aparecen en la cartografía, como: Choza de Bujardillo y Choza de la Cañada de la Cierva.

La Granjuela. A final del XIX se dan 16 albergues en su término. Existen en este municipio abundantes vestigios de “zahúrdas y zahurdones”, como refugios para ganado (cerdos).

Los Blázquez. En 1887 se citan 8 albergues en su término. En las aldeas, ya desaparecidas de La Esparragosa y Los Prados, pudieron existir algunas de estas chozas entre sus casas tejadas. Hacia los años 80 del siglo XX se mantenía aún algún chozo vegetal en el entorno de esta población.

Valsequillo. Hacia 1916 se refieren algunos en su término; Chozos Los Valles.