miércoles, 24 de abril de 2013

Puestas de sol


   Con el paso del tiempo, te das cuenta que la vida es algo más que levantarse cada día para cumplir la programación que la sociedad nos enseña. 
   A veces, nos vemos envueltos en una rutina, en una cadena de acontecimientos de la que nos resulta difícil escapar. Pero quizás, en un momento de tu vida, algo cambie para ti. ¿Y si la vida se convierte en algo más? Cuando comienzas a sentirte vivo, a sentir cada célula de tu cuerpo, a conectarte contigo mismo, tu visión del mundo cambia.

Puesta de sol



   Conecta con tu corazón, permite sentirlo, oye su latido. Él es el centro de ti mismo. Ahora, puedes cerrar los ojos y percibir los sonidos más débiles, mas suaves, más leves. 
   Puedes sentir lo que hay a tu alrededor sin la necesidad de estar viéndolo. Siente el aire, el sol, la lluvia en tu rostro, en tu cuerpo. 
  Acaricia lo que tengas alrededor, sin prisa, sin pensar en nada. Vacía tu mente de recuerdos, de pensamientos, de preocupaciones, de problemas.. Aprende a saborear, a degustar cada cosa que te apetezca, por el simple placer de recrearte en tus sentidos. 
  Mira a tu alrededor, descubre los detalles, la belleza de lo que te rodea. Cada día nos cruzamos con miles de cosas hermosas, pero solemos pasar de largo, con prisas, con el pensamiento puesto en cientos de cosas que nos absorben, nos sumergen en el ruido de nuestra mente. ¿Acaso dedicamos unos minutos a observar, a mirar con calma, a mirar sin juicios, a mirar lo más pequeño, a mirar a quién nos sonríe, a mirar a quién nos ama?

Puesta de sol


   Al final, te das cuenta, que la vida es como la puesta de sol. Nace en un momento dado, esplendoroso, lleno de energía, brillante, capaz de comerse el mundo. Conforme va pasando el tiempo, va rotando, sigue su camino día tras día. Y al atardecer, cuando los años te ofrecen la experiencia, el regalo de haber vivido lo suficiente para aprender, para adquirir todo aquello que necesitas en el viaje final, encuentras que es la etapa en la que has adquirido la serenidad necesaria para saborearla suficientemente. La puesta de sol, es quizás, la que menos tiempo dure, pero la más intensa y podemos hacer de ella, la más bella. Contemplar esa puesta de sol, sentirla, disfrutar de ella, vivirla con la intensidad necesaria en cada momento, sonreír a la vida


Puesta de sol




martes, 2 de abril de 2013

Jengibre, Gengibre (Zingiber officinale)

Jengibre

¿Habéis utilizado alguna vez el jengibre

   Es muy utilizado en la gastronomía y medicina tradicional de los países del sureste asiático. 
   El jengibre crece en las zonas tropicales de todo el mundo. Los principales productores son India, China, Jamaica, la zona norte de Australia y algunos países de Sudamérica como Perú. 
   La parte más utilizada es el rizoma (tallo subterráneo) de un fuerte aroma y sabor. 
    El jengibre tiene numerosas propiedades medicinales, aunque hoy nos centraremos en su aspecto culinario. 

Jengibre

   Dentro de sus propiedades terapéuticas, destacamos su capacidad anti-inflamatoria, efectos mucolíticos (favorece la expectoración en resfriados y gripe). Muy útil en diversos trastornos del aparato digestivo. El jengibre es un medio excelente para estimular el apetito y activar los procesos digestivos. También favorece la circulación sanguínea, hace que la sangre sea un poco más fluida. El jengibre tiende a elevar un poco la temperatura corporal. 

   El Jengibre en la cocina:

 En la cocina, se utiliza de muchas formas, fresco, seco, caramelizado, encurtido en vinagre, en conserva y en polvo. 

  Es también un ingrediente común en infusiones típicas del sureste asiático, como el Chai de la India, que se prepara con jengibre, canela, clavo y cardamomo. 
  El jengibre que podemos encontrar puede ser el jengibre joven (young ginger) también conocido como spring ginger, es muy suave y menos picante. El jengibre maduro tiene una piel bien formada que preserva su sabor y aroma dulce y muy picante. 
 El jengibre ocupó un lugar importante en la cocina medieval europea, junto con otras especias. A través de los árabes llegó a Europa el jengibre confitado, exponiéndose para a venta en grandes tarros de porcelana, los ginger jars. 

  Hoy en día, se está volviendo a utilizar en la cocina europea. Realza los sabores de carnes blancas y pescados. Aunque sigue siendo el rey en la cocina oriental. Es un elemento básico para aromatizar salsas, carnes, pescados, mariscos, pollo, arroz, sopas e ingrediente en mermeladas, frutas confitadas y golosinas
 El jengibre molido normalmente se utiliza para repostería en bizcochos, diferentes tipos de pasteles, pan de especias o compotas. Combina muy bien con las comidas agri-dulces o frutas cítricas. Se utiliza en pequeñas cantidades, si lo utilizamos seco o en conserva pierde parte de su aroma. 

Jengibre


    Comprar y conservar el jengibre fresco: 

 Hay que fijarse que la piel esté firme al tacto, esté suave, sin grietas ni moho. Aromático. 

   Puede mantenerse fresco una semana a temperatura ambiente. Mejor, si no le da la luz. Si se quiere más tiempo, conservar en la nevera dos o tres semanas. Envolver en film o papel de cocina y meter en el cajón de las verduras de la nevera. 

  Para conservar congelado. Cortar en rodajas y cada porción en una bolsa de cierre hermético. No quitarle la piel para ello. Cuando se vaya a usar, descongelar y listo para utilizar. La congelación destruye las células de jengibre y cambia su textura, pero el sabor y el aroma se conservan.

  En salmuera: pelarse y cortarse en trozos de uno a dos centímetros y meterlos en un frasco, cubiertos de sal gorda. De esta manera se conserva aproximadamente un año. Para usarlo, basta con lavar con agua el trozo elegido cuidadosamente hasta eliminar toda la sal. 

   En alcohol:  Cortar rodajas de jengibre, poner en un frasco de vidrio y cubrir con jerez seco (brandy) o vodka. Tapar y guardar en el refrigerador de 4-6 semanas. 
  Se puede utilizar para cocinar carne asada  o marinadas. 

  También se puede dejar macerar en aceite el jengibre unas 12 horas en el refrigerador y después colarlo, tomará aún más sabor. Cuando lo colemos, vamos aplastando el jengibre para extraer todo su jugo.  Usar un aceite neutro.