Hoy termina el mes de Mayo y en estos días aparecen las primeras flores en la huerta. Este año, el calor se ha adelantado un poco en esta zona.
Los meses de primavera y verano son los más fructíferos y esplendorosos para la huerta. También son los meses que más trabajo nos da. Pero luego, obtenemos una estupenda recompensa, alimentos sanos, con todo su sabor y nutrientes en nuestra mesa.
Os presento algunas de las hortalizas que están creciendo en la huerta de Cerro Caña.
Tomateras
Las tomateras están cuajando los primeros tomates. En estos días comenzaré a ponerles los tutores. En este bancal, se transplantaron las solanáceas, como tomateras, pimientos y berenjenas.
Acelgas
Pepino del país
Otro bancal para las quenopodiáceas (como la acelga, remolacha...) y en este caso hemos plantado junto a las acelgas, pepinos.
Cebollas
Algunas cebollas las he dejado en la tierra y han dado flor. Las utilizaré para recolectar la semilla.
Lechuga maravilla de verano
Entremezclada con las acelgas, las lechugas. La variedad que tengo plantada actualmente es maravilla de verano.
Hace unos días estaba podando algunas plantas aromáticas de las espirales de mi jardín cuando descubrí un gran hallazgo, una de las plantitas de Goji que puse esta primavera tenía unos diminutos frutos algunos aún verdes y otros han tornado a rojo como podeis ver en la fotografía.
Las bayas de Goji se han hecho muy populares en España, posiblemente habreis oido hablar de ellas e incluso las habeis probado. Comenzó vendiendose en herbolarios hace un tiempo por sus múltiples propiedades y ha acabado vendiendose en supermercados, fruterias, etc. Mucho se ha hablado de ellas desde entonces y hay distintas versiones. A veces, la información que nos llega es amplia y confusa a la vez.
Hay dos tipos de cultivos de Goji que se comercializan en Europa y América, uno procedente de China (variedad Lycium chinense) y otro procedente del Himalaya (variedad Lycium barbarum).
El Licio común o Licio de Barbaria (Goji del Himalaya) es una planta que se extiende por numerosas regiones del planeta. De la familia de las solanáceas el género Lycium reagrupa decenas de especies.
Son arbustos que pueden alcanzar hasta los 5 metros de altura, con hojas caducas, con flores color violeta en la corola y su fruto es una baya roja pequeña.
La medicina tradicional tibetana, china y ayurveda, utiliza bayas y raíces desde hace miles de años y le otorgan a esta planta resultados maravillosos en el hígado, en el sistema cardiovascular y nervioso, en la regulación de la visión, del humor así como en la longevidad y la vitalidad.
Los descubrimientos recientes y los análisis que ponen en evidencia la riqueza excepcional en antioxidantes, vitaminas, carotenoides, oligo-elementos, elementos polisacáridos immunoestimulantes, parecen confirmar el interés del género Lycium en fitoterapia, particularmente con el Lycium barbarum y chinense.
Las bayas de Goji son frutos con una apariencia similar a las grosellas, de color rojo intenso y de sabor dulzón que recuerda un arándano seco o una uva pasa.
Cultivo casero de las bayas de Goji: Este año estoy experimentando con su cultivo. Las compré en macetas esta primavera y las planté directamente en la tierra. Algunos consejos para su cultivo: A la hora de decidir dónde las vamos a plantar debemos tener en cuenta su mejor emplazamiento ya que necesitan mucho sol. Soportan bien las bajas temperaturas. Necesitan 8 horas de luz del sol para desarrollarse plenamente. Es importante usar tierras libres de sustancias químicas, contaminantes y polvo. La mejor época para plantarlas es después de la última helada del año y a no más de medio centímetro de profundidad. Las plantas deben tener un buen drenaje y mucha materia orgánica. Se recomienda no utilizar fertilizantes químicos. En cuanto al riego no se debe saturar la tierra de agua. Debemos regar sin mojar las hojas a ser posible. Este es el primer invierno que pasan en Cerro Caña, seguiré con el experimento para ver como se sigue adaptando.
Hace unos días, al salir de Fuente Obejuna, me paré a hacer unas fotografías, la tarde era propicia para coger la cámara de fotos.
El edificio que veis al fondo es el Silo de Fuente Obejuna y algunas personas se preguntarán ¿qué es un silo? Pues es una estructura diseñada para almacenar grano y otros materiales a granel; son parte integrante del ciclo de acopio de la agricultura. Los más habituales tienen forma cilíndrica, asemejándose a una torre, construida de madera, hormigón armado o metal. El diseño, inventado por Franklin Hiram King, emplea por lo general un aparejo mecánico para la carga y descarga desde la parte superior.
Actualmente el diseño original para la agricultura se ha adaptado a otros usos en la industria, utilizándose silos para depósito de materiales diversos, como el cemento, y también se han adaptado al área militar, empleándose silos para depósito y manejo de misiles.
Os dejo una curiosidad más:
Los silos de Villacañas son casas subterráneas excavadas en la llanura Manchega. Se conoce su existencia desde el siglo XVIII. Los silos eran las viviendas de las familias más humildes y se construían cavando la tierra hasta abrir en su interior las habitaciones necesarias. Los techos y las paredes se cubrían de yeso y se pintaban con cal para iluminar su interior, sus ventanas se abren verticalmente desde el techo lumbreras que sirven de respiradero. La Caña es la escalera o rampa con escalones inclinados que es el acceso al interior, junto a la puerta se encuentra el desaguadero que es un depósito de aguas pluviales, consta de comedor, cocina, dormitorios, pajar, cuadras, gallinero. Al estar la casa bajo tierra la temperatura es muy constante, frescor en verano y calor en invierno. "Son unas joyas de la arquitectura popular únicas en el mundo".