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martes, 6 de marzo de 2012

Dia de la Mujer Trabajadora. Las Tejedoras de Sueños

   El próximo día 8 de Marzo se celebra el día de la Mujer Trabajadora. Me he acordado de este artículo que leí hace unos días sobre las “Tejedoras de Sueños”. Por eso, lo comparto ahora con vosotros.

TEJEDORAS DE SUEÑOS


En algún lugar del mundo y en todas partes.


   Creemos en un mundo donde quepan muchos mundos, con sus matices, sus colores, sus diversidades, sus miradas, sus músicas y sus olores. Creemos en la palabra que convoca los sueños, los trenza, los interpela, los suma, los transforma. Nos interesan las semillas que germinan las ideas y no tanto quién las tiene. Es por eso, que nosotras, Tejedoras de Sueños, podemos ser cualquiera de ustedes. Nuestras palabras, canciones, poemas, afirmaciones, presencias, interrogaciones, no van a tener ni rostro, ni nombre. Porque el anonimato no es un acto de cobardía sino de afirmación. Porque el poder ya nos enseñó demasiado a competir, a dirigir, a dividir, a castigar, a juzgar, a menospreciar, a subyugar, a someter, a odiar, a violentar, a renunciar, a pensar por las otras y no con las otras.

    Porque no necesitamos sentirnos importantes por las ideas que generamos. Porque, como el pasamontañas de ustedes, lo fundamental es que somos mujeres con capacidades, ideas y palabras que aportar y aportarnos y no que nombres tenemos. Y porque las mujeres hemos tenido que vivir demasiado la invisibilidad de la negación, el rechazo y la exclusión y a pesar de eso y desde la resistencia cotidiana, nos hemos llenado de sabiduría, estrategias, creatividad e inteligencia para construir caminando ese mundo donde quepan muchos mundos. Las mujeres hemos sido siempre y seguiremos siendo imprescindibles para la lucha. Las mujeres sabemos de resistencias. Y nuestro anonimato quiere visibilizar esa fuerza que es de todas.


Nos llamamos Tejedoras de Sueños. Como idea que convoca y nos convoca. Las mujeres sabemos de tejidos. Y no sólo los de algodón. Las mujeres tejemos afectos, solidaridades, inteligencias, resistencias, comunidades, proyectos, cuidados, creaciones, mundos, desde la sabiduría de la inclusión, la riqueza del matiz, el gesto, la diferencia, lo sutil. Y lo hacemos a través de las herramientas aprendidas de nuestras antepasadas, nuestras abuelas, nuestras madres, nuestras hermanas: los sueños, los saberes, los abrazos, las risas, las caricias, las melodías, las ideas, las palabras. Herramientas que hemos generado y utilizamos a pesar del juicio cotidiano al que somos sometidas, a pesar de la molestia que genera nuestra originalidad, capacidad y autonomía. Herramientas que revuelven, nos revuelven, nos modifican porque sabemos que somos hijas e hijos de un sistema injusto que nos ha impregnado las pieles y los modos de violencia. Y debemos romperla con la palabra que sueña, que nos pregunta sobre nosotras y nosotros mismos para transformarnos.


Tejemos sueños. Porque soñar es alimento de la vida. Esa de la que tanto sabemos. Cuando soñamos construimos esos mundos con matices y colores. Soñar es el alimento necesario como el agua a la milpa, como parte de la tierra y la naturaleza. Todas las luchas tienen su sueño, todos los sueños tienen su lucha. Cuando soñamos, somos libres y aprendemos la necesidad de caminar. Cada paso caminado es un sueño realizado donde es difícil borrar la huella. Debemos romper el cerco a nuestros sueños que nos quieren imponer los enemigos de la vida. Porque cuando soñamos nos hacemos fuertes para lanzar nuestros pasos al esfuerzo colectivo de tejer una realidad donde la alegría, el baile, el apoyo, la justicia, el amor, la unidad, el respeto, la creación, la locura sean los pilares fundamentales que sostengan nuestro mundo. Desde ya, desde ahora, desde nuestro día a día, con nuestras amistades, nuestros compañer@s, nuestras relaciones, nuestras luchas, nuestros trabajos, nuestro entorno. Sueños atrevidos y no complacientes para quién no quiera mirarse a fondo y destruir todo aquello que en su interior mate la vida y los sueños.


   Aportaremos nuestra palabra desde nuestras herramientas, nuestro accionar y todos los medios que nuestro soñar nos diga. Lanzaremos ideas al viento con la intención de que aporten, agiten, rompan, generen, fertilicen y penetren en los poros de la piel, limpien y ayuden a su muda. Como las serpientes. Le apostamos a mudarnos y mudar el mundo. Transformarnos y transformar el mundo.


   A nuestras antepasadas, nuestras abuelas, a pesar de resistir y crear, las convirtieron en páginas en blanco y su historia, que es la de todas y todos, nunca fue escrita ni contada; porque después, nuestras palabras ya se escucharon pero nos convirtieron en un anexo y los anexos no se leen. Porque nos da coraje tener que insistir en algo ya demostrado a lo largo de los siglos. Porque ahora ya no vamos a pedir permiso para ser libres. Seguiremos caminando sin rumbo escrito y sin fin porque tenemos nuestra brújula y nuestra brújula es nuestro corazón que nos guía, nos encamina y nos da la fuerza para caminar.


Un paso hacia delante, Tejedoras de sueños


Fuente: EDUCARUECA
Imagen: Las Tejedoras obra de Luis Perlotti

miércoles, 10 de marzo de 2010

El Recuerdo de una Mujer Trabajadora Rural

Como bien dices Ángel en tu comentario del post de ayer sobre la mujer trabajadora,  una de estas mujeres anónimas es Rosa Carmen Arellano Figueroba. Una mujer que nos dejó físicamente a los 51 años de edad el año pasado, precisamente en estos días. 

Mujer trabajadora imparable, amante de la naturaleza,  inteligente, fuerte, luchadora, con iniciativa, emprendedora, servicial, con un humor pintoresco. Nacida en un medio rural, en una aldea de la sierra cordobesa, un lugar que año tras año se ha visto envejecido, un lugar bello. Un lugar en el cual las casas van  quedando vacías porque los mayores nos dejan. Un lugar rico en recursos naturales, un lugar de contrastes.

Rosa Carmen, una mujer trabajadora rural, que en una etapa de su vida decide volver a su pueblo. La he visto desempeñar multitud de trabajos desde funciones administrativas, de alcaldesa pedánea, contables hasta recoger leña, cultivar el huerto, sembrar árboles, podar, cuidar conejos en una granja, recoger aceitunas, etc. 

Le encantaba leer, oir música, escuchar la radio, sentarse al calor de la chimenea y atizarla, calentar la comida en su hornilla y el agua en el puchero. Una mujer culta, dinámica, con una letra preciosa, pulcra y bien cuidada, le gustaba escribir.
Una mujer de ideas claras, que llamaba a las cosas por su nombre, sincera y sin medias tintas. Respetuosa y amante de  la naturaleza.

Un espíritu libre. Hoy escribo estas líneas en tu recuerdo y este es el recuerdo de todas las mujeres anónimas que contribuyen a que este mundo sea un lugar mejor. Gracias

jueves, 1 de octubre de 2009

La Mujer Empresaria en el Mundo Rural

He leido hoy  un artículo del Diario de Burgos del día 29 de Septiembre del 2009 que habla sobre la XVIII Feria de la Mujer Empresaria. Habla del resurgir de la actividad económica de la provincia impulsada por mujeres. Nos cuentan que el perfil de la empresaria rural es de una mujer entre 30 y 50 años con 2 ó 3 hijos, con carné de conducir, pero sin vehículo propio, y cuya empresa es de carácter familiar. La Alimentación, Artesanía y Turismo Rural son los sectores que más atraen a la mujer.


Podemos buscar los estudios que se han realizado hasta ahora sobre la mujer empresaria en el mundo rural, podemos contrastar estadísticas, etc, pero lo que realmente me interesa en este apartado es conocer historias reales de mujeres que trabajan en este medio, mujeres emprendedoras. 


Así, abro este espacio para todas las que querais compartir vuestra experiencia. Podeis mandarme vuestra historia para publicar a la dirección de correo electrónico:
cerrocanya@gmail.com