jueves, 20 de septiembre de 2012
Puesta de Sol
Las puestas de sol son tan hermosas que parece casi como si estuviéramos mirando a través de las puertas del cielo. (John Lubbock)
Etiquetas:
puestas de sol,
Septiembre,
sierra_cordobesa,
turismo_naturaleza
viernes, 14 de septiembre de 2012
Construcción de una Choza en Posadilla, aldea de Fuente Obejuna
Este fin de semana, algunas personas nos hemos reunido en Posadilla para construir una choza. Aquí os dejo algunas fotografías realizadas hoy viernes, 14 de Septiembre.
jueves, 21 de junio de 2012
miércoles, 20 de junio de 2012
domingo, 10 de junio de 2012
Museo en Vivo 2012 (Posadilla)
![]() |
| Posadilla se transporta en el tiempo... 1940 |
![]() |
Por fin a dado a luz. Dos mellizos en los brazos de su enamorado padre.
|
![]() |
| Haciendo unas migas en el hogar de la casa, acompañada por los abuelos |
![]() |
| El Alcalde del pueblo preside este acto. Al fondo, una pareja de novios entre los asistentes.. |
![]() |
| Los habitantes del pueblo se convierten en actores.. |
![]() |
El Alcalde , El Cura y las Beatas del pueblo. Figuras típicas de aquellos años en nuestro país.. |
![]() |
Los novios .. el vestido está expuesto en el Museo de Costumbres Populares de Posadilla. Hoy, este vestido revive momentos entrañables junto a esta joven...
|
![]() |
| Una mujer está a punto de dar a luz. La comadrona se apresura a asistir en su casa a esta habitante de Posadilla. |
![]() |
| El encaje de bolillos. |
![]() |
| Juegos tradicionales. El Aro |
![]() |
| Sala de cine y Música... |
jueves, 12 de abril de 2012
Historia de Amor entre un perro y un conejo de campo
Os voy a contar la historia de una perra y su empeño en adoptar conejos de campo.
Xena es el nombre de nuestra perra, una mastina que vive con nosotros desde hace 4 años. Una fiel y entrañable amiga. El año pasado, se presentó en casa con un pequeño conejo de campo, al que llamamos Tambor. Era muy pequeño y le criamos con leche de gato que con mucha paciencia le dábamos con una jeringuilla. Al final, Tambor fue libre para seguir corriendo por el campo.
Estas fiestas de Semana Santa, Xena me sorprendió de nuevo. Una mañana, se levantó para comer y debajo de ella descubrí una pequeña criatura. Al principio no sabía lo que era, hasta que me acerque y comprobé con sorpresa que de nuevo había traído un conejo. Esta vez, recién nacido. Imaginaros una perra de gran tamaño, como son los mastines, transportando vivo y dando calor como si fuese su hijo, a un conejito tan pequeño como un ratón de poco tiempo. Me acordé de los dibujos animados de “Heidi” cuando Niebla (el perro grandote) se metía en la boca a un pájaro vivo y no le hacía daño. En mi intento de que pudiera sobrevivir el conejo lo metí en una cajita con heno y un gorro de lana, lo puse al lado de la chimenea para que le diera calor y comencé a darle de comer como a Tambor. Desgraciadamente el conejito no ha sobrevivido, era muy difícil porque tendría un día o dos, no más. Vivió con nosotros 3 días, yo he mantenido la esperanza de que podría sobrevivir, pero los esfuerzos han sido inútiles.
Pero hoy, me he dado cuenta de que mi perra es persistente. Creo que se ha empeñado en ser mamá de un conejo de campo. Esta mañana, estaba recogiendo la mesa del desayuno que había servido un rato antes a un cliente que se encuentra alojado en una de las casas rurales. Mientras tanto me deleitaba mirando por la ventana, al patio, porque a amanecido lloviendo y estaba observando cómo llegaban al patio y se posaban en el suelo los pájaros, picoteando aquí y allá. La imagen era divertida y me quedé un rato observando. En ese momento, vi pasar a Xena y me pareció que llevaba algo en la boca. Ví que lo soltó en el suelo y se movía. Lo vuelve a coger y se va unos metros hacía otro lado. Sentí curiosidad y salí fuera a ver lo que tenía en la boca. Al acercarme, vi que de nuevo tenía un conejo. ¡Sorpresa! Se acostó encima de la hierba y lo soltó con mucho cuidado lamiéndolo. Me acerqué y al final lo cogí ya que estaba vivo. Este gazapillo es más grande. Estaba asustado y mojado por la lluvia.
Creo que a Xena no le ha hecho ninguna gracia que me lo lleve y espero que no robe más conejos a sus madres. Aunque creo que ella no opina lo mismo que yo. Le he preparado una cajita con heno y le he puesto al calor. Creo que sobrevivirá al susto de ser secuestrado por un perro.
Una curiosa historia campestre para una mañana del mes de Abril protagonizada por un perro y un conejo de campo.
¿Quién dijo que el amor entre perros y conejos es imposible?
martes, 6 de marzo de 2012
Dia de la Mujer Trabajadora. Las Tejedoras de Sueños
El próximo día 8 de
Marzo se celebra el día de la Mujer Trabajadora. Me he acordado de
este artículo que leí hace unos días sobre las “Tejedoras de
Sueños”. Por eso, lo comparto ahora con vosotros.
TEJEDORAS DE SUEÑOS
En algún lugar del mundo y en todas partes.
Creemos en un mundo donde quepan muchos mundos, con sus matices, sus colores, sus diversidades, sus miradas, sus músicas y sus olores. Creemos en la palabra que convoca los sueños, los trenza, los interpela, los suma, los transforma. Nos interesan las semillas que germinan las ideas y no tanto quién las tiene. Es por eso, que nosotras, Tejedoras de Sueños, podemos ser cualquiera de ustedes. Nuestras palabras, canciones, poemas, afirmaciones, presencias, interrogaciones, no van a tener ni rostro, ni nombre. Porque el anonimato no es un acto de cobardía sino de afirmación. Porque el poder ya nos enseñó demasiado a competir, a dirigir, a dividir, a castigar, a juzgar, a menospreciar, a subyugar, a someter, a odiar, a violentar, a renunciar, a pensar por las otras y no con las otras.
Porque no necesitamos sentirnos importantes por
las ideas que generamos. Porque, como el pasamontañas de ustedes, lo
fundamental es que somos mujeres con capacidades, ideas y palabras
que aportar y aportarnos y no que nombres tenemos. Y porque las
mujeres hemos tenido que vivir demasiado la invisibilidad de la
negación, el rechazo y la exclusión y a pesar de eso y desde la
resistencia cotidiana, nos hemos llenado de sabiduría, estrategias,
creatividad e inteligencia para construir caminando ese mundo donde
quepan muchos mundos. Las mujeres hemos sido siempre y seguiremos
siendo imprescindibles para la lucha. Las mujeres sabemos de
resistencias. Y nuestro anonimato quiere visibilizar esa fuerza que
es de todas.
Nos llamamos Tejedoras de Sueños. Como idea que convoca y nos convoca. Las mujeres sabemos de tejidos. Y no sólo los de algodón. Las mujeres tejemos afectos, solidaridades, inteligencias, resistencias, comunidades, proyectos, cuidados, creaciones, mundos, desde la sabiduría de la inclusión, la riqueza del matiz, el gesto, la diferencia, lo sutil. Y lo hacemos a través de las herramientas aprendidas de nuestras antepasadas, nuestras abuelas, nuestras madres, nuestras hermanas: los sueños, los saberes, los abrazos, las risas, las caricias, las melodías, las ideas, las palabras. Herramientas que hemos generado y utilizamos a pesar del juicio cotidiano al que somos sometidas, a pesar de la molestia que genera nuestra originalidad, capacidad y autonomía. Herramientas que revuelven, nos revuelven, nos modifican porque sabemos que somos hijas e hijos de un sistema injusto que nos ha impregnado las pieles y los modos de violencia. Y debemos romperla con la palabra que sueña, que nos pregunta sobre nosotras y nosotros mismos para transformarnos.
Tejemos sueños. Porque soñar es alimento de la vida. Esa de la que tanto sabemos. Cuando soñamos construimos esos mundos con matices y colores. Soñar es el alimento necesario como el agua a la milpa, como parte de la tierra y la naturaleza. Todas las luchas tienen su sueño, todos los sueños tienen su lucha. Cuando soñamos, somos libres y aprendemos la necesidad de caminar. Cada paso caminado es un sueño realizado donde es difícil borrar la huella. Debemos romper el cerco a nuestros sueños que nos quieren imponer los enemigos de la vida. Porque cuando soñamos nos hacemos fuertes para lanzar nuestros pasos al esfuerzo colectivo de tejer una realidad donde la alegría, el baile, el apoyo, la justicia, el amor, la unidad, el respeto, la creación, la locura sean los pilares fundamentales que sostengan nuestro mundo. Desde ya, desde ahora, desde nuestro día a día, con nuestras amistades, nuestros compañer@s, nuestras relaciones, nuestras luchas, nuestros trabajos, nuestro entorno. Sueños atrevidos y no complacientes para quién no quiera mirarse a fondo y destruir todo aquello que en su interior mate la vida y los sueños.
Aportaremos nuestra palabra desde nuestras herramientas, nuestro accionar y todos los medios que nuestro soñar nos diga. Lanzaremos ideas al viento con la intención de que aporten, agiten, rompan, generen, fertilicen y penetren en los poros de la piel, limpien y ayuden a su muda. Como las serpientes. Le apostamos a mudarnos y mudar el mundo. Transformarnos y transformar el mundo.
A nuestras antepasadas, nuestras abuelas, a pesar de resistir y crear, las convirtieron en páginas en blanco y su historia, que es la de todas y todos, nunca fue escrita ni contada; porque después, nuestras palabras ya se escucharon pero nos convirtieron en un anexo y los anexos no se leen. Porque nos da coraje tener que insistir en algo ya demostrado a lo largo de los siglos. Porque ahora ya no vamos a pedir permiso para ser libres. Seguiremos caminando sin rumbo escrito y sin fin porque tenemos nuestra brújula y nuestra brújula es nuestro corazón que nos guía, nos encamina y nos da la fuerza para caminar.
Un paso hacia delante, Tejedoras de sueños
Fuente: EDUCARUECA
Imagen: Las Tejedoras obra de Luis Perlotti
Nos llamamos Tejedoras de Sueños. Como idea que convoca y nos convoca. Las mujeres sabemos de tejidos. Y no sólo los de algodón. Las mujeres tejemos afectos, solidaridades, inteligencias, resistencias, comunidades, proyectos, cuidados, creaciones, mundos, desde la sabiduría de la inclusión, la riqueza del matiz, el gesto, la diferencia, lo sutil. Y lo hacemos a través de las herramientas aprendidas de nuestras antepasadas, nuestras abuelas, nuestras madres, nuestras hermanas: los sueños, los saberes, los abrazos, las risas, las caricias, las melodías, las ideas, las palabras. Herramientas que hemos generado y utilizamos a pesar del juicio cotidiano al que somos sometidas, a pesar de la molestia que genera nuestra originalidad, capacidad y autonomía. Herramientas que revuelven, nos revuelven, nos modifican porque sabemos que somos hijas e hijos de un sistema injusto que nos ha impregnado las pieles y los modos de violencia. Y debemos romperla con la palabra que sueña, que nos pregunta sobre nosotras y nosotros mismos para transformarnos.
Tejemos sueños. Porque soñar es alimento de la vida. Esa de la que tanto sabemos. Cuando soñamos construimos esos mundos con matices y colores. Soñar es el alimento necesario como el agua a la milpa, como parte de la tierra y la naturaleza. Todas las luchas tienen su sueño, todos los sueños tienen su lucha. Cuando soñamos, somos libres y aprendemos la necesidad de caminar. Cada paso caminado es un sueño realizado donde es difícil borrar la huella. Debemos romper el cerco a nuestros sueños que nos quieren imponer los enemigos de la vida. Porque cuando soñamos nos hacemos fuertes para lanzar nuestros pasos al esfuerzo colectivo de tejer una realidad donde la alegría, el baile, el apoyo, la justicia, el amor, la unidad, el respeto, la creación, la locura sean los pilares fundamentales que sostengan nuestro mundo. Desde ya, desde ahora, desde nuestro día a día, con nuestras amistades, nuestros compañer@s, nuestras relaciones, nuestras luchas, nuestros trabajos, nuestro entorno. Sueños atrevidos y no complacientes para quién no quiera mirarse a fondo y destruir todo aquello que en su interior mate la vida y los sueños.
Aportaremos nuestra palabra desde nuestras herramientas, nuestro accionar y todos los medios que nuestro soñar nos diga. Lanzaremos ideas al viento con la intención de que aporten, agiten, rompan, generen, fertilicen y penetren en los poros de la piel, limpien y ayuden a su muda. Como las serpientes. Le apostamos a mudarnos y mudar el mundo. Transformarnos y transformar el mundo.
A nuestras antepasadas, nuestras abuelas, a pesar de resistir y crear, las convirtieron en páginas en blanco y su historia, que es la de todas y todos, nunca fue escrita ni contada; porque después, nuestras palabras ya se escucharon pero nos convirtieron en un anexo y los anexos no se leen. Porque nos da coraje tener que insistir en algo ya demostrado a lo largo de los siglos. Porque ahora ya no vamos a pedir permiso para ser libres. Seguiremos caminando sin rumbo escrito y sin fin porque tenemos nuestra brújula y nuestra brújula es nuestro corazón que nos guía, nos encamina y nos da la fuerza para caminar.
Un paso hacia delante, Tejedoras de sueños
Fuente: EDUCARUECA
Imagen: Las Tejedoras obra de Luis Perlotti
Suscribirse a:
Entradas (Atom)































